Para contarles un poco como fue, les diría que piensen en esas noches que te ponés muy en pedo, en pedo pero MAL, y te parece que todo tiene sentido, que todo está bien, que todo tiene lógica, que nada es ridículo, ni estúpido, ni vergonzoso, que todos nuestros razonamientos son de lo más coherentes y (esto sobre todo) que no nos vamos a arrepentir de nada a la mañana siguiente. Bueno, esto que me pasó fue como una de esas noches (multiplicalo por 120 porque la borrachera me duró como 2 meses, pero en fin...).
Lo único malo de esas noches de descontrol son la mañana siguiente y darte cuenta de que a la luz del sol nada se ve igual (como la canción de Arctic), nada de lo que hicimos o dijimos anoche tiene sentido, que toda la noche fue un disparate tremendo, un absurdo, como esos absurdos matemáticos (?), o sea nos parece IMPOSIBLE pensar que alguna vez se nos ocurrió que alguno de esos razonamientos "de lo más coherentes" que se nos cruzaron por la cabeza anoche era siquiera una milésima de lo coherentes que creíamos.
Y así estamos después: mal, pelotudas, avergonzadas y sobre todo, arrepentidas.
Eso fue lo que me pasó a mi: estaba como borracha, no veía como eran las cosas en realidad. Todo tenía sentido, no importaba cuán disparatado fuera, todo valía con tal de...y cuando, como un año después, se me paso este pedo record de mi vida, me di cuenta de lo pelotuda que fui y de qué tan ciega soy capaz de ser (muy, pero muy ciega la verdad...).
Palo Santo Smell
Hace 2 años

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