lunes, 28 de septiembre de 2009

Ley nº 1

Si son lindos, buenos y gustan de vos, son tontos

sábado, 26 de septiembre de 2009

Algo diferente

Como siempre, lo tengo que esperar yo. Me llamó para decirme que ya llegó y que se va a dar una vuelta "mientras me espera", pero yo creo que se va a dar una vuelta para que yo llegue antes y lo espere a él.

Entramos a Malasartes. Está bueno, aunque me resulta algo incomodo saber que cuando era chiquita venía al mismo lugar a tomar la merienda. Y ahora...

Saca cuentas y dice que son tres meses de la última vez que nos vimos (me sorprende que saque cuentas). Se genera una discusión bastante tonta sobre cuántos meses pasan entre cada encuentro y concluimos en que pasan, en promedio, tres meses, pero sabemos que son más.

Lo conozco hace tiempo y siempre fue todo igual, pero hoy hay algo diferente.

Hablo a mil por hora, no tengo filtro. Verborragia pura. Hablo de mi, de mi vida estos últimos "tres meses". Habla de él, pero poco. Transformo la conversación en un monólogo. Después hablamos de cine, música, arte pop y hay un leve intercambio de ideas (tenemos mucho en común sobre esos temas), pero sólo por un rato porque después empiezo a aturdirlo con mis quejas. Me quejo, me quejo mucho, de mi familia, de la gente, de todo en general. Soy como una gran queja viviente. Muevo mucho las manos, hablo fuerte, exagero los gestos y las expresiones. Me dejo llevar, puteo de más y me doy cuenta. Me dice que no puedo controlar todo. No sé por qué esa frase me afecta, me genera un cambio de actitud, como si me bajaran los deciveles de golpe. Me quedo callada y se hace silencio total. Miro la mesa, juego con una papa frita pero no la como. Cuando él come, yo como, cuando deja de comer yo también. Sigue el silencio. Me pregunta qué me pasa. "Es que no es que quiera controlar todo, pero...no sé. Voy al baño".

Tardo mil horas y vuelvo para escucuhar la sarta de pelotudeces que esperaba no tener que escuchar. Mis respuestas son frías, por momentos hasta irónicas. Soy una hija de puta carente de sensibilidad, amor, cariño y todo eso. No siento nada y no entiendo por qué él siente algo. Me causa gracia lo que dice y me doy cuenta que mi reacción lo hiere. Le sonrio con una mezcla de lástima y resignación, y le doy un beso en la mejilla.

Nos vamos juntos, pero me quedo dormida, no puedo evitarlo. Tampoco me importa.

Hay algo diferente.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Una pa-ja

Mi vida es una paja y no hay nada que pueda hacer para cambiarlo.
A veces me pregunto si tantos meses de inactividad mental pueden dejarte estúpido para siempre. Me voy a estupidizar? Ya me estupidicé? (se escribe "estupidicé"? existe la palabra "estupidicé"?)

Ay dios
AY DIOS
Por qué digo "ay dios" si no creo en dios?


Hablando de "ay dios", el día de la primavera estabamos hablando de dios y del catolicismo y de todo eso, y una amiga dijo "si supuestamente dios quiere que seamos felices, por qué las mejores cosas de la vida (gula, lujuria, pereza) son pecados capitales?"
Yo pensé que lo único que faltaría para privar a los católicos de todos los placeres de la vida sería decir que quejarse y criticar al prójimo son pecados capitales. Qué feo sería privarse de criticar. O de putear. O peor, de quejarse. Yo creo que las personas que no critican ni putean ni se quejan nunca jamás, se están reprimiendo muchas cosas y se van a enfermar porque toda la mierda se les pudre adentro. Por eso, Buena Persona: escupí una buena puteada de vez en cuando, sino un día, de tanto acumular bronca, te vas a subir a la terraza de un edificio y nos vas a ametrallar a todos.


Termino con un consejito saludable: puteá por lo menos 15 minutos diarios, repartidos durante todo el día, vas a ver QUÉ BUENO...

martes, 22 de septiembre de 2009

Entendeme

Entender el humor del otro lo es TODO en una relación.

Yo me preguntaba qué es lo que hace que tengamos química con algunas personas y no con otras, y es eso: el sentido del humor. Tener química con alguien es sinónimo de tener el mismo tipo de humor. Eso es para mi la base del entendimiento entre dos personas. El hacerse reir el uno al otro es clave. Matarlo de la risa hasta q le duela la panza y se quede sin aire y llegar al punto de reirse de la misma risa habiendo olvidado de qué se reian en primer lugar...esa es una verdadera conexión.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Feliz grasienta primavera

Bienvenida la estación más grasa del año, empezando por el día más grasa de todos los días del año de toda la historia, en el que toda la gente grasa se junta en los grasas lagos de palermo y se forma una gran bola de grasa, de la cual por supuesto pienso formar parte, porque hoy hay q ser grasa y festejar grasamente carajo mierrrrda

Les deseo una primavera llena de sexo, drogas y grasitud


:)



miércoles, 16 de septiembre de 2009

Fase violenta

En este momento transito una fase violenta. No SOY violenta, ESTOY violenta, es sólo una fase (con "fase" no quiero decir "etapa", una fase es menos que una etapa, es como una mini-etapa, dura menos, no es tan relevante). No, no es premenstrual, además no necesito una excusa para estar irritable, estoy irritable cuando se me canta el orto y todas las veces al mes que se me cante el orto.
Como soy una persona que saca provecho de sus diferentes estados, entre ayer y hoy pensé cuáles son las cosas que me generan violencia últimamente y armé una listita:

-la gente que camina lento por la calle y no te deja pasar
-la gente que no respeta tu espacio personal
-las gorrrrdas que levantan mas q yo
-las golondrinas (dícese aquellas personas, con frecuencia excedidas de peso, que acostumbran invadir los gimnasios en primavera o verano, provocando una reducción del espacio disponible y generando largas colas para usar aparatos como cintas, bicicletas fijas, etc, situación que rompe soberanamente las pelotas a quienes somos usuarios regulares del establecimiento)
-la gente que me habla solo por interés (no hace falta aclarar)
-que me digan COMÉ
-que me pregunten por qué hago dieta y se rian (explicame qué parte de hacer dieta te causa gracia pedazo de FORRO)
-la gente machista
-la ley de medios
-maradona y la selección nacional
-que suene el teléfono cuando no puedo o no quiero atenderlo (casi siempre es que no quiero)
-mi hermano y ciertas costumbres suyas que ameritan que lo cague a trompadas
-mi padre y todo lo que implica nuestro vínculo y su existencia


martes, 15 de septiembre de 2009

S/T

Lo peor de todo fue caer en la cuenta de que todo lo que pensaba que era de una manera, en realidad era de otra totalmente diferente y que en realidad no controlaba NADA de lo que creía estar controlando. Y odio no poder controlar las cosas.
Es un problema recurrente.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Last night...

Para contarles un poco como fue, les diría que piensen en esas noches que te ponés muy en pedo, en pedo pero MAL, y te parece que todo tiene sentido, que todo está bien, que todo tiene lógica, que nada es ridículo, ni estúpido, ni vergonzoso, que todos nuestros razonamientos son de lo más coherentes y (esto sobre todo) que no nos vamos a arrepentir de nada a la mañana siguiente. Bueno, esto que me pasó fue como una de esas noches (multiplicalo por 120 porque la borrachera me duró como 2 meses, pero en fin...).

Lo único malo de esas noches de descontrol son la mañana siguiente y darte cuenta de que a la luz del sol nada se ve igual (como la canción de Arctic), nada de lo que hicimos o dijimos anoche tiene sentido, que toda la noche fue un disparate tremendo, un absurdo, como esos absurdos matemáticos (?), o sea nos parece IMPOSIBLE pensar que alguna vez se nos ocurrió que alguno de esos razonamientos "de lo más coherentes" que se nos cruzaron por la cabeza anoche era siquiera una milésima de lo coherentes que creíamos.
Y así estamos después: mal, pelotudas, avergonzadas y sobre todo, arrepentidas.
Eso fue lo que me pasó a mi: estaba como borracha, no veía como eran las cosas en realidad. Todo tenía sentido, no importaba cuán disparatado fuera, todo valía con tal de...y cuando, como un año después, se me paso este pedo record de mi vida, me di cuenta de lo pelotuda que fui y de qué tan ciega soy capaz de ser (muy, pero muy ciega la verdad...).

domingo, 13 de septiembre de 2009

Domingo a la mañana

Son las 11 de la mañana, estoy en el baño y tengo una puteada ACÁ, en la garganta, en la punta de la lengua, en la frente. Escucho a mi hermano que dice PAPÁ NO ANDA INTERNET. Speedy y la recalcada concha de tu madre (ahí está).
Voy a buscar hojas para escribir y veo en el escritorio de la compu un vaso con un extraño contenido (vomitivo, por cierto). Le pregunto a mi papá qué mierda es y me dice
Semillas de chia
Ah...ddd
Me tiro en el sillón en una posición dañina para mi columna vertebral, pasa mi viejo y lo miro con cara de orto. Dejo las hojas, agarro un libro y me pongo a leer.

Viejo: los domingos sacás lo peor de mi.

Trainspotting

"La naranja mecánica de los '90" dijo alguien. Todo bien, pero nadie cruzó el río de la Plata para ver Trainspotting porque en Argentina estaba censurada.
Anyway, es una de mis películas favoritas, por todo, por el guión, por la música (sobre todo por la música) y porque es la única película en la que Ewan McGregor no me parece un retrasado mental.
Más allá de eso, lo mejor para mi es la musicalización. Una escena que me fascina a mi en ese sentido (y que cada vez q pienso en Trainspotting pienso en esa escena, aunque seguramente no es lo mejor de la película y seguramente no le llama la atención a nadie) es cuando Renton la ve a Daiane por primera vez. La música que le pusieron a esa toma ('Atomic', Blondie) le va justo, es GENIAL.

Creo que vi Trainspotting tantas veces que la parte que Renton se mete en ese inodoro inmundo ya no me da asco.

Dejame dormir

A ver, explicame por qué esa PUTA manía que tenés de despertarme?!?! Por qué te molesta verme dormir carajo mierrrrrrda?!?! Todos los PUTOS sábados y/o domingos al mediodía me abrís la puerta del cuarto y me despertás para decirme que te vas al club. Y A MI QUE CARAJO ME IMPORTA?! Andate al club viejo de mierda y no me molestes más querés?!
O sino, entrás mi cuarto y te ponés a hablar por teléfono en voz MUY ALTA y sos tan conchudo caradura que decís PERDÓNA, TE HABLO DESPACITO PORQUE TATIANA ESTÁ DURMIENDO ACÁ. Viejo hijo de puta, la re puta que te re parió. No es que tengo mal humor a la mañana papá, es que venís vos y ME HABLÁS y me despertás y me buscás y siempre, siempre me encontrás, como hoy, domingo a la mañana, estoy durmiendo en ese mini sillón rasca tuyo en posición fetal, con un almohadón arriba de la cabeza para taparme de la luz, en una posición que seguramente no es buena para mis cervicales, pero estoy inmóvil, con lo cual claramente estoy durmiendo muy bien, pero no, no podés soportar que sea domingo al mediodía y yo esté durmiendo, entonces venís y me despertás para decirme PASATE A MI CAMA QUE VAS A DORMIR MEJOR. Viejo la recalcada concha de tu madreeeeeeeeeeeeeeee

Yo NO tengo mal humor a la mañana. Además yo duermo porque no quiero enfrentar la realidad, entendés? es psicológico (JA!!).
Prendo la tele y está la pantera rosa. La pantera rosa fue el primer dibujo animado gay o algo así. La pantera rosa está tirada en el sillón con cara de fumada en pijama mirando tele. Me parezco mucho a la pantera rosa en este momento. La pantera rosa se va a dormir pero tiene insomnio entonces se pone a contar ovejas...

Hace 20 minutos que debería estar en el trabajo y sigo en pijama.

jueves, 10 de septiembre de 2009

I even fell for that stupid love song

How come I'd never hear you say 'I just wanna be with you'
Guess you never felt that way. Since you been gone...

El verdadero idioma de los argentinos


"Tenemos un escritor aquí- no recuerdo el nombre- que escribe en purísimo castellano y para decir que un señor se comió un sandwich, operación sencilla, agradable y nutritiva, tuvo que emplear todas esas palabras: "y llevó a su boca un emparedado de jamón". No me haga reír, ¿quiere? Esos valores a los que usted se refiere, insisto: no los lee ni la familia. Son señores de cuello palomita, voz gruesa, que esgrimen la gramática como un bastón, y su erudición como un escudo contra las bellezas que adornan la tierra. Señores que escriben libros de texto, que los alumnos se apresuran a olvidar en cuanto dejaron las aulas, en las que se les obliga a exprimirse los sesos estudiando las diferencias que hay entre un tiempo perfecto y otro pluscuamperfecto. Esos caballeros forman una colección pavorosa de "engrupidos"- ¿me permite la palabreja?- que cuando se dejan retratar, para aparecer en un diario, tienen un buen cuidado de colocarse al lado de una pila de libros, para que se compruebe de visu que los libros que escribieron suman una altura mayor de la que miden sus cuerpos."

(Roberto Arlt en "El idioma de los argentinos", una de las Aguafuertes Porteñas)

Yo no entiendo por qué en las escuelas se lee tanto a Jorge Luis y tan poco a Roberto, si Roberto es mil veces más porteño, mil veces más nuestro, es literatura que realmente nos identifica. Es el verdadero idioma de los argentinos (aunque yo diría que más que de los argentinos, de los porteños). Es tan valioso como Jorge Luis, y sin embargo en el colegio a mi nunca me lo dieron como letura obligatoria, pero sí a Borges. Creo que es injusto que en el colegio nos presenten a Borges sin presentarnos a Arlt. Es como mostrar una sola cara de la misma moneda.


martes, 8 de septiembre de 2009

Las plastics

No hay nada más frustrante ni nada peor para el autoestima de nadie que ir al gimnasio en hora pico.
Por ejemplo yo, acostumbrada a ir a la mañana, cuando no hay nadie, y mirarme al espejo y decir "bien ahí, esto da resultado!" porque claro, hay poca gente con quien compararse, entonces yo me siento bien conmigo, mi autoestima y yo somos las mejores amigas y todos felices...Pero hoy tuve la pésima idea de meterme en el gimnasio a las 7 de la tarde. No solamente tuve que esperar para usar absolutamente todas las máquinas, con lo cual perdía concentración y ganaba malhumor, sino que encima tenía que esperar a que las usaran una suerte de "Barbie Gilrs", mujeres q podríamos decir que son perfectas...digo "podríamos", porque mi ideal de belleza no es tener las gomas demasiado grandes en proporción al resto del cuerpo, pero a lo que voy es: a estas mujeres no les sobra un gramo, no se les cae NADA, están duras, una se para al lado de ellas y no puede evitar sentirse un ballenato.
Son rubias (sin excepción), usan sus pelos con extensiones sueltos para hacer ejercicio Y NO TRANSPIRAN. Es increíble, pero juro que no transpiran. Eso me hace cuestionarme si son seres humanos o robots especialmente diseñados para que las mujeres normales como yo nos peleemos con el espejo y la balanza.

Gimnasio en hora pico: NUNCA MÁS

¿?

Qué es preferible: sentir angustia y decepción o no sentir nada en absoluto???

Hombres y zapatos

Lo que me molesta no es no tener novio AHORA. O que pasen meses sin tener novio. O que pasen años, décadas...que pase todo el tiempo que sea necesario, no me importa esperar. Lo que me molesta es que entre el presente sin novio y el día que llega Elnovio me está esperando una tanda de tremendos pelotudos sin arreglo que me voy a tener que fumar para averiguar si alguno de estos tremendos pelotudos sin arreglo es Elnovio (esto sin mencionar que por acá ya pasó un número importante de pelotudos). Porque claro, nunca sabés hasta que probás...como cuando comprás zapatos.
De hecho, yo lo veo como ir a comprarse zapatos a una zapatería en la que no podés probarte antes de comprar. Ves la vidriera y hay muchos pares de zapatos. Muchísimos, de todos los colores, de taco alto, bajo, sandalias, stilettos, todos divinos... y están en oferta! Entrás y ves al par de zapatos de tus sueños: taco de 10 cm, sin puntera, negros, charolados...simplemente increíbles. Buscás al vendedor y le preguntás si tiene tu número. Te dice que sí y te los da, pero cuando te los estás por probar el vendedor te dice NO, NO SE PUEDEN PROBAR SEÑORITA. Y vos te quedás pensando. Son hermosos. Es tu número. Los re usarías. Te re combinan con el vestido nuevo. Pero serán cómodos? me quedarán bien? Y ahí es cuando el vendedor te dice MIRÁ QUE SON EL ÚLTIMO PAR Y ESTÁN EN OFERTA y vos decís "bueno ya fue, los llevo. Me la juego". Te la jugás. No vas a saber qué tal son los zapatos hasta que no los pagues, salgas del local, se haga la hora de salir y te los pongas para ir a bailar...y obviamente ya no hay vuelta atrás, ya te los pusiste y los caminaste, no hay cambio, ni devolución, ni nada. Los zapatos son divinos, parecen buena calidad, parecen cómodos. Parecen. Pero y si de repente se hacen las 4 de la mañana y esos zapatos hermosos que amabas tanto se convierten en una tortura china??!! y si de repente resulta que son los zapatos más incómodos del mundo?!! y si de repente no solamente son los más incómodos del mundo, sino que también son de mala calidad y ese taco impresionante de 10 cm que te hacía ver como una diosa se te parte en dos y tenés que pasarte todo el resto de la noche sentada en un costado sintiendote una pelotuda por no darte cuenta q eran demasiado baratos para ser buenos!!?
Nunca sabés, NUNCA, porque en la zapatería no te dejaron probarlos, pero vos los compraste igual. Decidiste jugarte, porque los viste ahí y pensaste que era el par de zapatos perfecto para vos. Y te enamoraste de los zapatos. Y los compraste y te los pusiste y los caminaste...
Bueno se entiende la comparación, no? Se puede seguir comparando a los hombres con zapatos, pero resumiendo la idea: la cagada es tener que comprar una zapatería entera para ver cuál es el par de zapatos indicado.

Una estúpida obsesión temporal generalizada

A veces cuando no queda nada más interesante en que pensar, pensamos en el tiempo. Y hoy caí en la cuenta de que nos obsesiona el tema del tiempo. Creo que es una cuestión universal y presente en cualquier momento histórico que se nos ocurra. El hombre siempre se hizo preguntas acerca del tiempo, siempre trató de definirlo, de medirlo, de resolver su gran misterio…
¿Pero hasta qué punto nos enriquece analizar este tema en profundidad? ¿En qué momento el tema temporal pasa de ser una cuestión filosófica interesante a convertirse en pura obsesión y angustia? (pienso que hay muchos temas filosóficos sobreanalizados y que generan angustia innecesaria).
Porque cuando pensamos en el tiempo, surge una catarata de ideas conectadas, como los eslabones de una cadena. Solemos empezar por lo inmediato: “no tengo tiempo de (tal cosa)”. Y a veces nos quedamos ahí, en ese “no tengo tiempo de” y seguimos caminando, tal vez más rápido que antes de darnos cuenta de que, justamente, no tenemos tiempo de caminar lento. A veces nos quedamos ahí, la mente pasa a otro tema. Pero a veces no. Algunas personas (como yo) cuando pensamos en algo solemos ponernos a filosofar sobre eso, damos vueltas y vueltas, y generalmente caemos en el mismo lugar en el que empezamos, con lo cual nos sentimos totalmente inútiles (pero eso no viene al caso). A lo que iba es a que nos ponemos en sabios, en verdaderos filósofos, y tratamos muy baratamente de “llegar a la causa primera”. Y bueno, el tiempo…”no tengo tiempo de (tal cosa)”…y ahí viene la pregunta (tal vez luego de pasar por una serie de pequeños eslabones insignificantes en nuestra cadena de ideas, como por ejemplo “ojalá el día tuviera 25 horas”) ¿por qué me tengo que apurar para llegar a todos lados? ¿por qué me presiona el tiempo? ¿a quién alguna vez se le ocurrió medir el tiempo y por qué, y por qué lo midió de esta manera? ¿Y por qué es tan importante? ¿Y por qué me angustio? ¿Y por qué me hago tantas preguntas sobre el tiempo en vez de pensar en cosas importantes del mundo material, como por ejemplo, que estoy llegando tarde al trabajo? Y ahí llega la parte en que entendemos por qué somos filósofos baratos y frustrados: porque nos importa más lo material que la filosofía, porque nos importa más el tiempo en sí que una estúpida obsesión temporal generalizada.
El tiempo nos puede atormentar en diferentes niveles, dependiendo del tipo de persona que seamos. Para el tipo que llega tarde a la reunión de trabajo, el tiempo es dinero, por ejemplo. Para un artista, el tiempo es valioso, pero a veces le parece que no existe, tal vez no lo mide, o no le interesa (se tomará el tiempo necesario para lograr lo que quiere). Para un escritor, el tiempo es inspiración. Para una mujer soltera de 40 años, el tiempo es su peor enemigo…el tiempo nos tortura de diferentes formas. A veces pasa volando, y eso nos molesta, y a veces los minutos parecen horas, y eso también nos molesta. Nunca nos viene bien la forma en que pasa el tiempo. Porque por alguna extraña razón, cuando uno lo pasa bien, el tiempo pasa volando, y cuando uno lo está pasando mal, esos instantes se hacen eternos…algo que siempre me pareció ridículo, pero que es así, algo molesto y a la vez muy curioso…
Pocos son los que realmente saben disfrutar del tiempo. Es que es algo muy difícil. Ya de por sí nos cuesta disfrutar de cosas de las que estamos seguros que en algún momento van a terminar, más todavía de el tiempo de nuestras vidas, que está científicamente comprobado que es irrevocablemente finito. Y no hay con qué darle, nos vamos a morir. Y no sabemos disfrutar del tiempo que tenemos. Qué cagada, no? Creo que es una de las cagadas más grandes de nuestras cortas existencias.
Por eso, creo que hay que hacer un esfuerzo todos los días para aprender a disfrutar del tiempo. Pero realmente disfrutar del tiempo, y eso significa disfrutar simplemente y solamente de ESTO, el momento en que estoy ahora, sea lo que sea que esté haciendo, ya sea trabajando, estudiando, caminando por la calle una mañana de frío, bailando, cantando en la ducha, comiendo, riendo, dibujando, sacando fotos, mirando el techo, viajando, en el bondi lleno, vacío, escuchando música, solos, acompañados, con amigos, con familia, con novio o novia. Sí, es una idea muy quemada, muy trillada, archimencionada en todos lados y bastante cursi, pero aún así, creo que no es comprendida, y tal vez nunca lo sea. Tal vez nuestra mente no esté preparada para abstraerse del corto y mediano plazo, tal vez estemos condenados a vivir siempre medio pasito adelante del momento exacto en el que estamos. Mucha gente puede opinar que es la forma correcta de vivir (siempre un poquito adelante), pero yo no. Yo creo que el tiempo es tirano, y que este segundo no va a volver, pero que los segundos siguientes también van a venir sí o sí, no se pueden escapar, y que entonces no tiene sentido apretar el botón de fast forward. Apretemos play, seamos felices y listo.