lunes, 30 de noviembre de 2009

Escapar

Tu voz sigue en mi cabeza, es oscura, pero no puedo callarla. Aunque pudiera no lo haría, porque ¿cuánta diferencia hay entre dolor y placer?

Hay un tambor en mi mente. Quisiera escapar por un rato.

El ceño

Estaba buscando inspiración y de repente me di cuenta que la tenía ahí en frente, en mi propia casa.

¿Qué se esconde detrás de ese ceño fruncido? ¿Qué hay detrás de esa expresión que vive en tu rostro hace ya no sé cuántos años? ¿De qué color son tus ojos? Y no hablo del pigmento, me refiero a esa luz que nos atraviesa la mirada, que nos hace distitntos los unos de los otros, la luz que justamente le da el color a nuestros ojos.

Esas cosas por las que demostramos desinterés o que parecen no afectarnos son muchas veces las que más nos duelen. Esa aparente indiferencia no es realmente indiferencia, es no querer asumir responsabilidades, incluso culpas, de que hay algo que no funciona, de que alguien cercano no está bien.

Te miro y busco tus ojos, pero me cuesta trabajo. Veo tu ceño fruncido, los músculos de tu cara tensos, como si realmente estuvieras haciendo un esfuerzo por ocultarte. A pesar de eso, sigo buscando y lo poco que encuentro es negro, pero de nuevo no me refiero al color negro en sí, sino a la negrura que provoca la falta de luz, la oscuridad, que no deja ver qué es lo que se esconde.

Te miro de nuevo y tu rostro me hace evocar la idea de un yelmo. Tu ceño es como un yelmo de acero, cuyas ranuras no dejan entrever los ojos, la persona detrás de la coraza, la felicidad y la angustia contenidas.

Quisiera saber muchas cosas, pero tal vez no tenga derecho a preguntar. No supe ver cuándo ni por qué te pusiste el yelmo y no supe evitarlo, o por lo menos, si eso no hubiera sido posible, hacer el intento. No supe entenderte, no supe asumir esa responsabilidad y disfracé la culpa con indirefencia. También te culpé de mi incapacidad para llegar a vos y todavía te culpo porque ¿quién puede llegar a una persona que está detrás de un casco de acero? Es imposible.

Tu ceño es impenetrable y nunca desaparece, nunca bajás la guardia, ni conmigo, ni con nadie.

No hay nada que hacer.

martes, 17 de noviembre de 2009

domingo, 15 de noviembre de 2009

Amor (2)

Amamos, odiamos y odiamos amar (a veces amamos demasiado)

sábado, 7 de noviembre de 2009

Una canción de amor

Que gusta de mi, me dice como un niño
Quiere darme amor y darme su cariño
Pero es solo sexo, el que habla es su falo
No creo en el amor en ningun ser humano

Metete tu cariño en el culo,
metete tu cariño en el culo
No quiero tu amor ni de otra persona
El amor es un error de nuestras hormonas,
El amor es un error de nuestras hormonas


Metete tu cariño en el culo,
metete tu cariño en el culo
El amor es un invento, un juguete roto
El amor es un error de nuestras hormonas,
El amor es un error de nuestras hormonas

Metete tu cariño en el culo
Metete tu cariño en el culo

by Violencia Rivas
http://www.youtube.com/watch?v=NTvIpduB_Q0
genial

Reflexionemos sobre la mierda pisada

Debería plantearme seriamente por qué piso caca una y otra vez
(y siempre el mismo sorete...)

Descargo

A VERRRR HIJO DE RE MIL PUTAS CUANDO UNA PERSONA TE DICE "ANDATE" ES QUE TE VAYAS, QUE PARTE NO ENTENDES LA RE PUTISIMA MADRE QUE TE RE PARIO INUTIL DE MIERDA FORRO DEL ORRRRRTO PORQ NOTE PISA UN TREN?!?! TEODIOOOOOOOOOO PUTOOOOOOOOO LA CONCHA DE TU MADRE Y LA RE PUTISIMA MADRE QUE TE RECONTRA MIL RE PARIO

jueves, 5 de noviembre de 2009

Amor (1)

Enamorarse es perder un poco de identidad